10 principios para mantener un sistema límbico sano.

Nuestro sistema límbico profundo es la parte del cerebro encargada de procesar el sentido del olfato, almacena recuerdos de alta carga emocional, y afecta a los ciclos del sueño y el apetito, al estado de ánimo, la sexualidad y la vinculación afectiva. La construcción de vínculos positivos entre nosotros mismo y los demás ayuda a mantener el sistema límbico sano.Está comprobado que nuestra forma de llevarnos con los demás puede ayudar o dañar nuestro sistema límbico. Cuanto mejor es la relación con quienes nos rodean, mejor nos sentimos. A continuación, expondré diez principios que les enseño a mis clientes para mantener una comunicación y relación afectiva saludable.

10 Principios para mantener el sistema límbico sano.

RESPONSABILIZATE. Hace referencia a evitar culpar a la pareja o a los demás de todos los conflictos. Es una invitación para asumir la responsabilidad de tu comunicación y mantener la fuerza de la relación, pensando constantemente en lo que podrías hacer para mejorarla. Haciendo esto, te sentirás con más fuerza y mejores la unión casi inmediatamente.

CÉNTRATE Presuponer es un gran enemigo de la sana comunicación. Nunca des por supuesto que la relación seguirá fuerte. Para que sea especial hay que nutrirla constantemente. Centrándote en lo que quieres realmente en la relación, es lo que te dará los resultados deseados.

PROTEGE Una forma infalible de condenar una comunicación al fracaso es ignorar, denigrar o menospreciar a la otra persona. Las personas que elogian constantemente al otro, fortalecen notablemente su relación. presume.Cuando se plateen preguntas sobre motivaciones o intenciones.

PRESUME siempre lo mejor en la otra persona. Dar siempre por supuesto lo mejor de ella, ayudará a que su conducta realmente sea más positiva inevitablemente.

VIVIFÍCALA Mantener viva y fresca la relación es una tarea diaria. Cuando una relación se endurece o empieza a aburrir, corre peligro de erosionarse. Aléjate de siempre lo mismo, y busca nuevas formas de dar más vida a las relaciones. Si siempre haces lo mismo, obtendrás los mismos resultados. Si deseas resultados diferentes, haz algo diferente.

OBSERVA Para muchos es muy fácil advertir lo que no nos gusta de la relación. Mientras que observar y prestar a tención a lo que nos gusta, requiere esfuerzo. Si dedicas más tiempo a fijarte en lo positivo de tus relaciones, es más fácil que veas cómo se hace más positiva la conducta de la otra persona. Así podrás decírselo con palabras de elogio, admiración y respeto.

ACLARA Estoy completamente convencido de que la mayoría de los conflictos surgen de alguna forma de comunicación equivocada. Tómate tiempo para escuchar y comprender lo que la otra persona te diga. Evita reaccionar a lo que tú crees que las personas quieren decir.

CONFÍA Mantén y protege la confianza. Muchas relaciones se rompen por abuso de confianza, por ejemplo una aventura amorosa u otra forma de deslealtad. Las heridas de hoy, aunque sean de poca importancia, nos recuerdan grandes traumas del pasado, y les damos un valor que en sí mismas quizás no tengan. Cuando se ha traicionado la confianza, hay que intentar comprender por qué se ha producido.

AFRONTA He visto en mis clientes que siempre que asienten ante la otra persona para evitar una pelea, ceden un poco de poder. Asumir esta posición muy a menudo hace que se pierda fuerza y la relación empiece a resentirse. Afrontar los temas difíciles ayudan a mantener una relación equilibrada, y puedes hacerlo defendiendo firme pero amablemente lo que tú crees que es correcto.

PRIORIZA Cuando las personas llevan una vida ajetreada, el tiempo suele ser lo primero que se resiente en sus relaciones importantes. Si quieres un sistema límbico ajustado y saludable, dedica tiempo a tus relaciones y muy posiblemente te darás cuenta de lo mucho que te gusta tu pareja, o tu familia, o las personas con las que compartes tiempo. Estoy convencido que invertir tiempo en nuestras relaciones especiales dará buenos dividendos en el futuro.

Finalmente, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.Carta del apóstol San Pablo, a los filipenses 4:8.